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EL PORQUÉ DE LAS TORMENTAS
Cuando una masa de aire se ve obligada a ascender se enfría, se forman nubes y llueve. Si la ascensión es muy brusca se produce a la vez una descompensación eléctrica entre la Tierra y la Atmósfera que se regula mediante descargas de gran intensidad (el rayo) a los que acompañan fenómenos luminosos (el relámpago) y sonoros (el trueno) Además, si la atmósfera está lo suficientemente fría se puede acompañar de granizo.
<- Cúmulos de buen tiempo |
LAS NUBES DE TORMENTA
Saber cuando se presenta una tormenta frontal mirando al cielo es muy difícil porque se produce de manera muy brusca. Una bajada de la presión si sería indicativo de que se nos acerca una borrasca y, por tanto, la posibilidad de una tormenta. Otra señal de que se puede presentar una tormenta frontal es la llegada de vientos del noroeste.
<-- Un pararrayos gigantesco...
Todo lo que sobresalga no es seguro ->
El caso de las tormentas de verano es diferente. A primeras horas de la mañana suelen empezar a aparecer los primeros cúmulos. Si a lo largo de la mañana apenas crecen son sintomáticos de buen tiempo. Incluso podrían crecer horizontalmente sin representar ningún peligro. Pero si empiezan a crecer verticalmente hay que prestarles atención porque pueden ser el anuncio de la tormenta. Cuando los cúmulos crecen mucho pueden llegar a tener hasta 12 Km de altura y terminar en forma de yunque. Estamos ante la presencia del cumulonimbo: la reina de las nubes. Es la auténtica nube de tormenta y es a esta nube a la que están asociados siempre los fenómenos eléctricos y las granizadas.
CALCULAR LA DISTANCIA
Debido a que la luz viaja a una velocidad más rápida que el sonido se produce una diferencia de tiempo entre el relámpago y el trueno. Para saber a qué distancia de nosotros se encuentra una tormenta basta con un pequeño cálculo: 3 segundos entre la luz y el sonido equivalen a 1 kilómetro. Con este sistema también podremos saber si la tormenta se acerca a nosotros o se aleja. Siempre teniendo en cuenta que difícilmente oiremos el trueno a más de 20 Km porque el aire amortigua el sonido.
MEDIDAS DE SEGURIDAD
Nunca debemos olvidar que las montañas favorecen la aparición de tormentas porque el aire asciende fácilmente por las pendientes.
Además el montañero está expuesto tanto al rayo como a campos de corriente posteriores al mismo cuya descarga tiende a seguir las superficies mojadas. También está expuesto a una bajada brusca de la temperatura, a precipitaciones (lluvia, nieve o granizo) y a fuertes vientos (el aire cálido que asciende y “lenguas” de aire frío que descienden de las nubes a ocupar el sitio del aire caliente desalojado.)
La primera medida de seguridad es el parte meteorológico antes de salir al monte. Tanto las tormentas de calor como las frontales suelen estar anunciadas.
La evolución de las nubes in situ nos ayudará a saber dónde y cuándo puede estallar la tormenta (precisiones que el parte no puede dar ya que son fenómenos muy locales.)
El fuego de San Telmo (efluvios luminosos que rodean a los objetos metálicos) y la sensación de tener el pelo electrizado nos anuncian también la inminencia de un rayo.
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Lo que NO se debe hacer:
- Permanecer en cimas, crestas, collados, vías ferratas...
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Permanecer junto a paredes rocosas, entradas de cavidades, cabañas aisladas, árboles aislados, pilares de teleférico...
- Permanecer junto a lugares húmedos (ríos, cascadas, arroyos, paredes mojadas...)
- Tener cerca objetos metálicos como crampones, piolets, bastones telescópicos...
- Estar de pie en un lugar en el que nosotros somos el “objeto” más elevado.
<-- Un teleférico cerrado es seguro |
Lo que SÍ se debe hacer:
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