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Junio 1996 Inaguración de Bortiri-Berri |
SEBASTIÁN
AGIRRETXE siempre ha sido un hombre original y de ideas.
Cuando Enrique Pérez-Sostoa asumió la Presidencia
de la Junta del C.V.C., él entró como Secretario,
puesto que ocupó hasta que otras obligaciones le obligaron
a dejarlo. Desde primeros de los setenta estábamos ya a
la caza de un refugio o albergue, siempre con la papeleta de conjugar
el esquí alpino con la montaña. Bien, pues por el
año 1971, en uno de los recorridos por el Valle de Salazar,
en Izalzu, vimos desde el porche de una casona de gran porte,
otra en la ribera opuesta, de gran estilo también y con
un letrero que parecía estaba en venta o algo así.
Salió la señora de la casa y le comentamos el porqué
de estar allí y le preguntamos por la casa aquella. No
recuerdo lo que nos contestó, pero nos dijo que por allí
había estado otro señor hacía poco interesándose
también por el tema: “¡Ah sí!, y sabe
Vd. cómo se llamaba este señor?”. “Desde
luego, Sebastián Aguirreche, Montesol 17”. La anécdota
lo define... y así fue, porque poco después fue
él quién descubrió la casa que más
adelante se convertiría en nuestro albergue Bortiri en
Uztarroz. Genio y figura... |
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Cuando salimos a montañas más o menos
lejanas, a aquellas desde donde no podemos regresar en el día
para dormir en nuestra casa, reclamamos pasar la noche en algún
albergue, en un refugio que nos proteja de las posibles inclemencias
del tiempo y también de la incomodidad.
Un club de montaña reúne a unos deportistas. Es una
entidad que debe organizar y ayudar en el deporte. Una de las maneras
más idóneas es construyendo refugios a donde puedan
acudir sus socios para practicar sus disciplinas. El patrimonio nuestro
es la naturaleza y por lo tanto nuestras propiedades deben estar allí.
El refugio, en el caso de nuestro Club, estuvo presente desde los
primeros años de vida. Era una ilusión, un proyecto
latente. La visión vanguardista que siempre ha tenido nuestra
sociedad, exigía poseer un albergue que facilitase el ejercicio
de nuestro juego en todas sus especialidades.
Diferentes estudios se han llevado a cabo a lo largo de los 50 años
de vida. Y costó largo espacio de tiempo que se convirtiera,
aquél sueño, en una realidad, que hoy se llama el “albergue
BORTIRI”. Está situado en el pueblo navarro de Uztarroz,
en el Pirineo, en nuestra más cercana alta montaña.
En Belagua, Zuriza y Salazar podemos alternar en escenarios diferentes,
actividades múltiples.
Si en un principio las montañas vascas eran las receptoras
de la construcción, poco a poco, la idea fue desplazándose,
con muy buen criterio, hacia parajes más lejanos. El Pirineo
fue el destino. Diferentes propuestas se barajaron. El abanico se
desplegaba con intereses de esquiadores o montañeros. Pero,
como lo lógico era combinar todos los deseos, pudo concretarse
un lugar que contentara a todos. Uztarroz fue el destino, porque desde
allí las posibilidades eran las que todos anhelaban.
Nuestro Club, a años luz de los grandes europeos, léase
CAF, CAI o CAA, quería a su nivel seguir sus pasos. Deseaba
ofrecer a sus afiliados un espacio propio, base de múltiples
actividades, una puerta hacia la libertad.
Tras una exploración en la Selva de Oza, por los años
70, montañas, entonces muy salvajes, el socio del club Sebastián
Aguirretxe, a quien hemos de conceder el mérito del descubrimiento
del actual refugio, en una de sus múltiples y media montaña
y con tres estaciones cercanas, de fondo en Belagua y Abodi y alpino
en la Pierre Saint Martin-Arette.
En un arduo trabajo de mejora del inmueble con colaboraciones altruistas,
se efectuó la inauguración el 25 de Noviembre de 1973.
Había nacido el albergue BORTIRI del Club Vasco de Camping.
Se había conservado su verdadero nombre BORTIRI, respetando
la tradición.
El refugio, es a nuestro modo de ver, la mejor inversión del
Club, porque tarde o temprano todos los socios pasaremos por él.
Es el mejor servicio que podemos ofrecer a los deportistas de la sociedad
y también a sus amigos. Por ello, teniendo en cuenta la amplia
frecuentación al mismo, en ocasiones la demanda supera a la
oferta, surgió la idea de una posible ampliación. |
¿DE DONDE PROCEDE
EL NOMBRE DE BORTIRI?
El edificio se compra a Pedro Induráin Ederra, propietario
junto con su esposa María, de la construcción, que había
heredado de la madre de Pedro, Balbina Ederra Bortiri, de ahí
que se la conociera como CASA BORTIRI. El equipo de entonces, por
acuerdo unánime aprobó mantener el nombre de BORTIRI.
Un acierto. |
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25
Noviembre 1973
Inaguración de Bortiri |
2
Junio 1996
Inaguración de Bortiri-Berri |
En esta ocasión Patxo Horna, actual responsable
del refugio, fue el artífice del actual BORTIRI BERRI. Patxo,
desde que cogió las riendas del cuidado del refugio no ha cesado
de abrir nuevas vías de renovación y mejoras. Al lado
del albergue, existía una cuadra en muy mal estado, hasta con
riesgo de derrumbe. En su momento el propietario, D. Pedro Indurain,
no la vendió al Club. Patxo la tenía echada el ojo y
comenzó la negociación que duró un año
entero, entre el 92 y 93. Por fin logramos la propiedad y aceptamos
el desafío de convertir aquellas cuatro paredes en otro albergue,
totalmente independiente del anterior. Teníamos que ser capaces
de la rehabilitación que el edificio precisaba. Un reto no
sencillo, teniendo en cuenta, especialmente, la lejanía del
lugar, dado que había que planificar la obra desde muchos Kms.
de distancia.
La compra se firmó en el notario de Otxagabia en el verano
del 93, y desde esa fecha hasta la inauguración, el 2 de junio
de 1996, la labor de Patxo, notabilísima, debe ser destacada
y reconocida como se merece. Levantamos acta de que BORTIRI BERRI
es su obra y así debe de quedar en los anales del Club Vasco
de Camping.
BORTIRI es actualmente el refugio del Club, sus plazas están
muy solicitadas y cumple la misión que estaba prevista dentro
de la filosofía del Club.
Desde el año 1.972, cuando el entonces Secretario de la Junta
Directiva, Sebastián Aguirretxe, un lince, comenzó a
patear el Pirineo para asentar el albergue que debiera satisfacer
a unos y otros, hasta el actual, el del 50 Aniversario, han pasado
28 años. Para que aquél sueño se hiciera realidad
y que siga siendo una referencia del gran valor en nuestra Asociación,
muchas personas han trabajado voluntariamente, dedicando sus horas
de ocio en el mantenimiento del albergue. Todas han tenido su valor,
desde Sebas hasta ese socio que aprovechando su viaje se ofrece a
llevar un sencillo elemento que es necesario en nuestra casa, pero
especialmente queremos citar al ya mencionado Sebas Agirretxe, director
de la primera obra, a Enrique Pérez-Sostoa, Presidente en aquellos
años, que pasó sus vacaciones del 73, ordenando aquello
y finalizando los detalles para que la inauguración fuera posible
en el mes de Noviembre de aquél año. El inolvidable
Josetxo García Picabea, a Alberto Matilla y a su entonces novia
Mamen Vecino, y a muchas cuadrillas que al amparo de los responsables
acudían con una ilusión sin límite al refugio
muchos fines de semana para que el sueño fuera una realidad.
Pero no queremos olvidar a dos amigos que tanto han hecho, disfrutado
y sufrido, también, por el buen mantenimiento de BORTIRI, ellos
son Mariano Gajero y Patxo Horna, nuestro actual responsable, director
de la segunda obra, (BORTIRI BERRI) y persona con unas renovadas ideas
que esperamos que también, en breve, sean realidad. |
| ERRIMAIA / nº 51
/ 2000 |
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